Pues allá vamos, os dejo la receta, que la cogí de Alma Obregón.
- 100 ml de aceite de girasol
- 200 g de azúcar
- 200 g de harina
- 1,5 cucharaditas de levadura química
- 120 ml de leche
- 2 huevos talla L
- Pasta de fresita del bosque
Mezclamos el aceite con el azúcar, y añadimos los huevos uno a uno. Tamizamos la harina (junto con la levadura) y añadimos la mitad, luego la leche, y el resto de la harina tamizada. Y por último añadimos la pasta (o lo que prefirais, como si no queréis añadirle nada más), yo usé pasta de fresita del bosque, que compré por error pensando que era pasta de fresa. Añadí media cucharadita de postre (tampoco quería pasarme, pero podría haber puesto más). La próxima vez probaré con más cantidad, igualmente de esta manera, salen riquísimos.
Cuando ya esté todo mezclado, yo lo que hice fue hacerlos bicolores, así que dividí la mezcla en dos y les puse colorante, azul y rojo.
Y ya vamos a hornearlos, precalentamos el horno a 200ºC. Cogemos nuestro molde de cake balls, rociamos con spray desmoldante los dos moldes (muy importante! nos será mucho más fácil a la hora de sacarlos y claro, de lavarlo para volver a utilizarlo) y echamos la mezcla hasta el borde. Tapamos y al horno, durante 20 minutos.
Dejaremos enfriar, y ahora nos pondremos a decorarlos.
Quería bañarlos en candy melts de colores, pero no me salió demasiado bien, así que rápidamente decidí bañarlos en chocolate (mucho más rápido). Para las cake balls que salen con esta masa, unas 48 me salieron a mí, usaremos una tableta y media de chocolate de fundir. Lo fundiremos al baño María, bañamos las bolas de bizcocho (damos unos toquecitos para que se vaya el exceso) y lo colocamos en una bandeja con papel de horno, este es el momento de decorarlos con lo que queráis. Y los ponéis en la nevera para que se enfríe.
Y ya están!! Yo los puse en papeles de magdalenas y quedaron monísimos!!
Mitad como quedaron por dentro





